16.11.12

Dana Popa desde el infierno

Dicen que Don DeLillo, mientras escribía Mao II, trabajaba con dos carpetas, a una la llamaba “arte” y a la otra “terror”, nunca será el único. ¿Quién se atreve a describir el trabajo de Dana Popa, “Not Natasha” de “maravilloso”, si no es con otra carpeta a su lado que rece “terrible”?

Dana Popa (Rumania, 1977), bajó a los infiernos de la mano del Open Society Institute para documentar lo que queda de un grupo de mujeres que han sido víctimas del trafico sexual durante años.

Explica que son engañadas por amigos, por vecinos que les prometen un trabajo en la ciudad que las va a sacar del hambre y la pobreza. Son mujeres que jamás hubieran abandonado su aldea. Su pecado es que no fueron capaces de intuir que lo peor las esperaba tras la puerta de sus casas. Son retratos de lo que queda de unas mujeres que sobrevivieron a la sordidez, al canibalismo y al inframundo.

Y es que los depredadores ya no viven entre baobabs, ahora llevan planchados los cordones de los zapatos y beben Veuve Clicquot entre millonarias obras de arte, como si eso fuera a apagar el ruido de fondo que, de noche, a solas, emite su eterna maldad.

Dana Popa, "Not Natacha Series", 2006.
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6.11.12

"The Family of Man" en toda su vigencia.


“The Family of Man” ha sido la exposición fotográfica con mayor itinerancia y más vista de todos los tiempos con más de 9 millones de espectadores. Su catálogo ha sido el libro de fotografía más vendido de toda la historia. Este es el “momento Guinness de los Records”.

La exposición se inauguró en enero de 1955 en el MOMA de Nueva York y viajó durante siete años por 38 países. Edward Steichen, que en ese momento era el director del departamento de fotografía del MOMA, fue su comisario. Actualmente permanece en el Château de Clervaux (Luxemburgo) donde forma parte del Programa de Memoria Histórica de la UNESCO. Este es el “momento dato”, pero te ayudará a entender mejor lo que sigue. 

Steichen fue un intelectual, de los primeros artistas que condujo la fotografía a las galerías de arte, a los museos. Pionero de la fotografía contemporánea. Steichen fue a la fotografía lo que Freud, al psicoanálisis. Estamos ante grandes visionarios, mentes muy superiores y su aportación es inmesurable. Cualquiera de nosotros necesitaría tres vidas para hacer los que estas personas hicieron en una. Ni un minuto en vano.

Pero ¿cuál fue el sentido de esta inmensa exposición?, y su tema... ¿de qué se trataba?, ¿por qué se movió por todo el mundo?, ¿qué hizo que tantas y tantas personas fueran a verla?, ¿cuál es su magia?... y sus críticas, ¿hacia dónde fueron sus críticas?... 


Jack Delano en The Family of Man
Los antecedentes: Esta exposición se gestó en un contexto de enorme incertidumbre y mucha tensión debido a la Guerra Fría. Hiroshima estaba a la vuelta de la esquina, millones de personas habían visto los espantosos efectos de la bomba atómica y vivían bajo la terrible amenaza de una guerra nuclear. Por otra parte la ONU empezaba su andadura y la controvertida Declaración de los Derechos Humanos no había hecho más que ver la luz.

El tema: “The Family of Man” reafirma la fe en la humanidad para una audiencia que, como la mirada de un niño que ha visto cosas que no le corresponde ver, vivía bajo la amenaza de su propia extinción. Fue creada, en palabras de Steichen, “en un apasionado espíritu de amor devoto y de fe hacia el ser humano”. Enfatizaba la paz, el amor al hombre, la conciencia humana más allá de la conciencia social. Presentaba a un hombre sin fronteras, sin etnia, ni grupo social o económico, geográfico o político.
La instalación disponía las fotografías por temas (amor, nacimiento, trabajo, familia, educación, guerra, paz...) de un modo totalmente innovador, por fuera de todos los esquemas con los que entonces se contaba.



La crítica: a “La Familia del Hombre” no le faltaron detractores, a Steichen tampoco. Las hay a decenas, desde los aspectos puramente formales, como que las fotografías son demasiado homogéneas en tonos; hasta los que señalaban la intencionalidad de Steichen y su código ético. Muchos le tildaron de tener una mirada demasiado naïf hacia el mundo, de comisariar una exposición moralista, ñoña, si me lo permitís, donde la individualidad y la identidad de cada retrato, de cada grupo etc., quedaba subordinada a una actividad común de todos los seres humanos (por ejemplo el trabajo, la educación). Hubo quién sospechó de tener una intencionalidad política (para los americanos liberales encarnaba la amenaza comunista, en España, por ejemplo no se mostró. Para los defensores del relativismo cultural suponía un grave peligro ya que subordinaba el valor de la tradición y de la diversidad en aras de representar las actividades comunes de la humanidad, asistíamos la globalización del género humano mucho antes de que el concepto de “aldea global” existiera). 

Los fotógrafos criticaban que Steichen, que había luchado durante décadas para elevar la fotografía a la categoría de arte como una entidad autónoma e independiente de la pintura, la usara ahora como forma de comunicación al servicio de un tema como la humanidad. Vieron una terrible osadía que cada imagen estuviera descontextualizada y que ambos, foto y autor, estuvieran al servicio de comunicar el tema principal. Ninguna fotografía aparecía como obra única, sino que cada imagen representaba las letras de una enorme carta que se le escribía a toda la Humanidad. Nadie era el protagonista de nada. La motivación principal era la supervivencia del Ser Humano en un clima de crisis nuclear, el narcisismo de los autores estaba en segundo o tercer plano, no era relevante.

El reto: Steichen se enfrentaba a un reto muy muy difícil. Esta exposición se gestó con la intención de que fuera contemplada por un inmenso grupo de gente, millones de personas. El punto era crear un sentimiento de confianza, de calidez hacia el ser humano en un contexto lleno de suspicacia, desconfianza y división. Era como cocinar un inmenso y exquisito caldo caliente apto para todos los paladares del mundo.

Esta vez Steichen no promovía la fotografía como arte y a los fotógrafos como artistas, sino que jugaba a otro juego, con otras reglas. Esta vez se trataba de que la fotografía sirviera de lenguaje inteligible para una audiencia global, que el mensaje pudiera ser descifrado igualmente por el indio guatemalteco, por el moscovita o el japonés.

No creo que la actitud de Steichen fuera ingenua y plana, que tantos años y tantas horas dedicadas de lleno a esta exposición tuvieran una intención moralista y escolar. De hecho creo que Edward Steichen adoptó una actitud sumamente responsable y de liderazgo moral en un momento en el que era necesario que los valientes se pronunciaran e hicieran. Un momento no muy distinto al que estamos atravesando ahora.

Como dice nuestra querida @lolaschul, “en la vida puedes hacer muchas cosas, pocas o ninguna; pero si no intentas nada, nunca harás nada”.

26.9.12

Margaret M. De Lange y su proyecto "Daughters"

La inocencia en la infancia forma parte de la mirada del adulto. En el fondo no tiene que ver tanto con el niño. Mirar la infancia es “mirarse” atrás y el asunto es complejísimo. Volver la vista atrás pone a flor de piel toda una colección de sentimientos, del placer al dolor, la rabia, la angustia, el alivio o la tristeza… a menudo la infancia la revivimos con nuestros hijos, que sin darnos cuenta se convierten en el vehículo con el que reparamos nuestros propios desencantos, creando irremediablemente otros, que ellos remendarán en sus propios hijos. No hay infancia perfecta, nunca se cierra el círculo.

Explorar la infancia es explorar abismos y Margaret M. De Lange te deja al borde con absoluta maestría en su serie Daughters.

Margaret M. De Lange, de la serie "Daughters"




Todos tenemos nuestro Moby Dick. Esa enorme ballena blanca que perseguimos durante toda la vida, mejor no darle caza nunca, porque el deseo, como mucho, mejor tenerlo en la punta de los dedos, no lo queramos tener más cerca. No queramos.

A Emilce Dio Bleichmar

13.9.12

La fotografía también se lee


¿Quién decía eso de “no estoy solo, contengo multitudes”

Películas y series, la piel suave, el agua salada, andar descalzo, las noches al ras, la brisa en el vientre… libros y más libros, todos los que, no se cuándo, no te dio tiempo a leer. 

Y el tiempo pasa y llegan más y más personajes que vienen a quedarse para siempre. Entran, se acomodan, ocupan la infinidad, no hay estrecheces. El bueno de Trootwood, el dichoso de Vronsky, el corazón de Valjean, el maestro Yehudi te enseña a volar, Pereira sostiene los días extraños, no hay adolescencia más deliciosa y eterna que la de Holden Caufield… ¿a dónde irán a parar los patos de Central Park en pleno invierno?. 

“On Reading” es un homenaje que André Kertész dedica a la lectura en un proyecto que desarrolló durante más de medio siglo. Sus fotos reflejan la esencia de una actividad tan íntima y personal como universal, y cómo no, se materializó en un libro editado en 1971. “On Reading” es la esencia de la relación del hombre con las realidades alternativas, con el mundo imaginado, tan intangible como real. 


André Kertész, Buenos Aires

A Candida Höfer le gusta plantear su obra seriada, la tipografía es una manera de ver el mundo. Höfer cuenta la historia de la civilización en un abanico de similitudes y variaciones, espacios vacíos que, sin embargo, exhiben todo su potencial humano. Kertész es la presencia, la calidez del tacto, hay un “nosotros” que palpita en su fotografía. Candida es la presencia a través de la ausencia, el lado más humano de la matemática discreta. 
Candida Höfer,  Biblioteca del Trinity College de Dublin.




Cándida Höfer y André Kertész tienen mucho en común, te enseñan a mirar la fotografía más allá de la fotografía, a “leer” la fotografía. ¿A dónde irá a parar eso que decía Mallarmé de "todo en la tierra existe para terminar en un libro"?

12.9.12

GERMAN HEART

Mae West de Rita McBride, es una escultura de 52 metros de altura, está en Múnich y a día de hoy es la mayor obra de arte público de Europa. 

“Day After Day” (Alexander Hick, 2011) es una película documental que trata de la relación que tiene la gente de la calle con Mae West, y aquí está el milagro. Cada uno expresa su opinión, como es lógico… pero todos tienen algo en común. Mae West, ese enorme armazón de fibra de carbono, consigue poner romántico y nostálgico al corazón alemán más blindado. 

Decir que las relaciones son cosa de dos o más es una obviedad, pero saber dónde estamos posicionados en ese tándem no es tan fácil e implica una mirada generalmente templada, distanciarnos unos cuantos metros de nosotros mismos y asumir nuestra parte. No es poco. 

En un código narcisista, como en el balancín de un parque, sólo hay dos posiciones posibles. La presencia de emotividad es codificada como algo bajo, indeseable, siendo el ideal la frialdad, la total neutralidad afectiva. Pero nuestra Mae West, gris, fría y altiva, ya ocupa ese lugar y el buen alemán de a pie ha de colocarse, sin remedio, en el asiento que queda para equilibrar esa balanza. En pocos minutos el documental se convierte en una galería de vecinos románticos, emotivos, demandando afecto, demandando parterres con flores y llenos de nostalgia. Unos confiesan su deseo de pasar con el tranvía por debajo, otros buscan su utilidad en un enorme árbol de Navidad.

Decía Ray Loriga que las mujeres cuentan con sus culos, como los Estados Unidos cuentan con sus marines. No están acostumbrados a la derrota, ni las mujeres, ni los Estados Unidos. Mae West les ha cogido el sitio a los alemanes, ellos tampoco están muy acostumbrados. 

Rita McBride expone en el MACBA hasta el 24 de septiembre, donde también se proyecta "Day After Day"

Fotograma de la película "Day After Day" de Alexander Hick (2011)

23.6.12

Yao Lu o nuestra manera de estar en el mundo


Fotografía es jugar con el tiempo. La realidad es una manera de estar en el mundo. “A ciencia cierta” es un cúmulo de eventos que se repiten una y otra vez, y que nosotros nos ocupamos de ordenar y relacionar, como eslabones de una cadena.

Fotografía es hacer ver lo que no hay, dar pistas, remover conciencias, acercar un mundo y sugerir otro. Y esto parece que es lo que Yao Lu nos propone con su serie “Landscapes”. Imágenes que parecen pinturas tradicionales chinas. Entras en la sala y te relajas en esa especie de equidad zen, pero todo es mentira. Lu te está haciendo partícipe de una ilusión. Te acercas, miras el detalle y tomas conciencia de tu propia inocencia. Eres un April fool, una vez más. Son fotografías construidas a partir de esa realidad que no queremos ver: vertederos, ríos contaminados… la muerte anunciada… Esas imágenes representan el lado oscuro de ti y de mí, la parte deforme, el salón de los espejos.

“Fotografía” te muestra, una vez más, nuestra forma de estar en el mundo.

Jao Lu

14.6.12

Jitka Hanzlová

Sucede que las cosas más sencillas son las más complejas. La fotografía de Jitka Hanzlová habla sobre la vida, sobre la vinculación a la tierra, a la gente, al tiempo. Hacer un recorrido por su obra es aprender un lenguaje totalmente mudo, pero lleno de matices.

Jitka tuvo que marcharse del lugar para siempre. A veces, regresar no es suficiente. Ella dice que camina hacia atrás para ver el futuro. Lo leo ahora, en el punto preciso del tiempo.


Jitka Hanzlová




Se puede visitar la exposición hasta el 2 de septiembre de 2012 en la Fundación Mapfre (Sala de exposiciones Azca), Madrid.


23.5.12

Omnívore Photo

Hay segmentos de tiempo que son de una extrañeza apasionante. Una acumulación de microazares, que te empujan hacia una especie de zona crítica, entonces la atraviesas y provocas ese encuentro. Omnívore Photo surgió así. Es un colectivo fotográfico bien consciente de que las cosas buenas hay que provocarlas.

Gustavo Alemán, Agus Bres, Blanca Galindo, Julián Garnés, Pascual Martínez y Juanan Requena hacen que Omnívore sea posible, son los catalizadores del azar que buscan historias contadas a través la fotografía.
Presentaron Omnívore en la clausura de las tertulias fotográficas de Cienojos y fue un auténtico espectáculo escucharlos contar historias, esta vez con palabras.



Si tuviera que retratar a cada uno en un instante, pues lo haría así:

De Pascual a Juanan hay todo un viaje de 40 días, son dos cerebros totalmente distintos, pero no opuestos, dos maneras de vivir rodando. Pascual es frontal, busca, encuentra, una meta, vuelve a buscar, ir más allá, otra meta y sigue, nunca de lado, mírame a los ojos, trazo la línea, llego hasta allí. Juanan es un tuit en todos los sentidos, empieza y acaba en un instante, verbal a más no poder, cabe en todas partes, pero se va de todas partes, nunca podrás agarrar un tuit, o si no, intentalo. Juanan se abre camino para llegar a ninguna meta. Juanan es así.

Julián es la colectividad, plenamente consciente de que los demás que son su propio control de calidad. Julián planta un árbol, una idea, y convoca a un colectivo y de ahí surge un diluvio de ideas. El árbol, su idea, va creciendo, la poda, la cuida con mimo y de ahí surgen todas las historias que seas capaz de imaginar cuando te enseña sus proyectos fotográficos.

Blanca y Agus son brutalmente fotográficos, me recuerdan a un trabajo de Amparo Garrido, "De lo que no puedo hablar". No hay palabras que expresen lo que gritan sus fotografías, no te molestes en buscar el área de descanso, detrás de ellas está el abismo, así, sin más.

Gustavo es la entrada y la salida de todo lo que pasa en Omnívore y en muchos lugares a la vez. Tiene un talento especial para disponer de un montón de imputs, como el pantalán de un puerto al que llegan todos los barcos. Gustavo es el hombre tranquilo, la K de la ecuación. No hay Omnívore sin Gustavo.

Y bien, esto es Omnívore Photo, que estoy segura que nos traerá muchas sorpresas con las que compartir algo tan libidinal como la fotografía.

14.5.12

Desiree Dolron

Esta holandesa empezó haciendo fotografía documental y la fue alternando con la foto más puramente artística y conceptual. En su web muestra varios de sus trabajos, los que más me gustan son "Gaze" (donde se ven retratos de personas bajo un líquido que recuerda al líquido amniótico) y Xteriors, que se inspira en la pintura de los primitivos flamencos y los románticos alemanes.


Desiree Dolron, de la serie "Xteriors"

Pecker (1999, John Waters)



Pecker (1999, John Waters)
La forma en que alcanza la fama me parece bastante irreal, es muy difícil creer que una persona totalmente ajena a determinados lobbys entre de una manera tan frontal y directa. Me resulta más fácil pensar que estos círculos artísticos que buscan jóvenes talentos, los miren con cierta frialdad y buscando una respuesta consistente a medio plazo.

La crisis es provocada por la irrupción de un elemento extraño (galeristas, otros fotógrafos, revistas...) en la vida cotidiana del joven fotógrafo y en la de su familia y vecinos. Una mirada externa expectante y exigente que rompe con la dinámica de los personajes de todo el pueblo, especialmente en la de Pecker y su familia.

No sé si se podría haber evitado, el caso es que el joven fotógrafo intenta volver a su vida cotidiana, renuncia a las cosas que pueden alterar su vida emocional y creativa. Estos gestos eran necesarios para reparar todos los daños colaterales al éxito y la fama, pero dudo que fueran suficientes. La mirada de los demás hacia él ha cambiado y eso es muy difícil de restaurar.
Para mí el éxito profesional consiste en aprender un oficio (el que sea) y dominarlo lo mejor posible. Poner al servicio de esa profesión la energía, la inteligencia y los recursos para el desarrollo más competente y honesto posible.

Me gustaría vivirlo sabiendo que estoy ofreciendo un valor a la sociedad, que soy coherente con un código ético inerno, que soy capaz de aportar algo constructivo a mi comunidad para que sea algo más habitable.

12.5.12

La habitación del trance

Conocí a Ciuco Gutierrez en una charla que dio en un museo de Murcia. Contó mil y una historias, suyas y del inframundo de los ´70, Ciuco fue capaz de conseguir la llave de su instituto para poder mirar y mirar revistas y libros de arte. Allí descubrió que la gente de otros planetas que no eran España hacía fotos con la imaginación. Entendió que había una legión de gente rara como él, que creaba sus fotografías desde un lugar mental que no era del todo físico.

Ciuco puso color a su propio universo, quizás en un gesto de rebelarse contra una España aún en blanco y negro, un poco más gris que la de ahora. Siguió su propio instinto, a pesar de los presagios apocalípticos "...empecé a hacer las fotos que me salían de los cojones, sin escuchar a nadie, y esas fueron las fotos que me colocaron en el mundo", nos contaba. Y es que si uno se escucha muy atentamente, a veces, encuentra cosas.

Me dio la impresión, que para tener ese espacio mental, Ciuco ha de conservar una habitación física, donde sea, pero pero cerca de él. Fantaseo que allí se encuentra con esa otra parte suya, y cuando cierra la puerta entra en esa atmósfera no contaminada que le permite ser, sin temor a que le domicilien la realidad. Fantaseo con esa habitación, con la habitación del trance, donde Ciuco es más feliz y más desgraciado que en ningún otro sitio, no hay creación sin horror. La creación sin conflicto se llama Instagram.

A Juanjo Vera.



La foto que no hice

Creo que hay gente que tiene la belleza invertida y eso es extraordinario.
Esta vez son dos hermanitas de ojos enoooormes. Tienen una belleza muy extraña porque ellas se ven a sí mismas como dos Barbies y se peinan con una enorme pony tail a un lado, visten con tules y son la envidia del resto de su microcosmos... pero yo no puedo dejar de verlas como dos personajes de Vivir Rodando (la novia y el enano) y entonces me parecen más que interesantes.


Fotograma de la película "Vivir Rodando"


11.5.12

Hendrik Kertens

Hendrik Kertens, retratista, "hijo" de de Johannes Veermer (1632-1975) y padre de Paula, a la que retrata y retrata y retrata y retrata y retrata y retrata y retrata... y  yo flipo y flipo y flipo y flipo y flipo...

Hendrik Kertens, "Paula".

Rineke Dijkstra

Como buena holandesa, tiene un nombre casi impronunciable. Fotógrafa de retratos simples en la forma, con un trasfondo más que complejo. Fotografía la identidad, ¿difícil? No. ¿Lo siguiente? Tampoco. ¿Máaas? MUCHO MÁS.

Rineke Djistra



Wendy Ewald

Wendy Ewald (Detroit, 1951) es una artista conceptual que ha sabido integrar sus propias dificultades familiares con su pasión, que es la fotografía. Desde muy joven ha vivido muy unida a su hermano enfermo, con problemas de movilidad y de visión, así que se inventaron una forma de comunicación sin saber que exportaría (esa forma peculiar de entenderse) por todo el mundo.

Ha trabajado con hombres, mujeres y niños de Canadá, Colombia, India, Israel, Labrador... ayudándoles a buscarse a sí mismos, a entenderse con sus problemas y a soñar. A transportarse con la fotografía y la palabra.
El proyecto vital de Ewald es "ayudar a los niños a ver" y les da cámaras y les pide que fotografíen sus propios sueños... quizás no les haya resuelto la vida, porque posiblemente eso sea imposible, pero estoy segura de que a muchos de ellos, les ha dejado una huella imborrable, porque un buen volantazo a tiempo, puede cambiar para siempre y para bien el rumbo de nuestras vidas.

Wendy Ewald, 1994

30.4.12

Duane Michals, el fotógrafo del concepto

Duane Michals es uno de los fotógrafos más brutalmente psicológicos que conozco. Michals retrata conceptos, aún no hay visor que muestre la realidad tal y como es, si es que es de alguna manera. No hay nadie que haya sido capaz de fotografiar la muerte como él. Ni el miedo, ni las contradicciones de las apariencias... No hay fotógrafo que en tres imágenes te desmienta lo que acabas de ver dos segundos antes con tanta precisión.

Michals, además, incorpora textos en las imágenes como elemento de la fotografía, fue uno de los pioneros en hacerlo. Es el principal representante de la foto conceptual y filosófica, donde las emociones y los sueños juegan un papel fundamental.

Es un hombre profundamente verbal y da gusto escucharlo hablar, os transcribo a Michals pensando en voz alta:

"La triste verdad es que nunca podremos fotografiar la realidad. Fotografiar la realidad es fotografiar la nada".

"Nos pasamos la vida intentando reconfortarnos al espejo por nuestras apariencias. Vemos lo que esperamos ver y no lo que somos".

Esta es una foto que hace a su familia (padres y hermanos), años más tarde, tras la muerte de su padre escribió un texto sobre esta foto y la tituló "Una carta de mi padre". "Es un texto sobre nuestra relación y no sobre las apariencias".




Transcribo la carta: 

"Una carta de mi padre. Tan lejos como llegan mis recuerdos, mi padre siempre me había prometido escribir una carta sólo para mí, pero nunca me dijo sobre qué. Siempre intenté descubrir qué misterio, qué revelación, qué secreto íbamos a compartir finalmente. Sé lo que yo quería encontrar en la carta, esperaba que mi padre me dijera dónde había escondido su cariño, pero murió antes. La carta nunca llegó a tiempo y yo nunca encontré el lugar donde había escondido su amor". 

29.4.12

Josef Koudelka o la rabia de ver

Koudelka (Moravia, 1938). Miembro de la agencia Magnum desde 1971, célebre por sus reportajes de Praga de 1968, nadie ha convivido y documentado a los gitanos como él.
Me gusta Koudelka porque de lo poco que dice y de lo mucho que veo de él, se nota que no pide perdón a nadie por lo que hace... si te gusta, bien y si no, también le cabe.

Koudelka



Escribo textualmente tres frases suyas (de las cuatro que ha dicho en su vida):

"Hablar es algo que no me interesa y si tengo algo que decir, quizás puede encontrarse en mis fotos. No me interesa explicar cosas, decir el porqué y el cómo".

 "Suelo trabajar en tiradas pequeñas, las miro a menudo y durante mucho tiempo. Las cuelgo en la pared, las comparo para estar seguro de mi elección".

"Querría verlo todo, mirarlo todo, ser una mirada".

Y ya.

EXIT LINE




Pues eso, que este es el trabajo más bonito de todos los que he hecho este año.
Cada pixel de esta foto tiene un enoooorme significado para mí. El sentimiento es de una inmensa gratitud.

9.4.12

Live together, die alone.

Cuántos momentos recuerdas en los que por encima de la cultura, raza o religión, millones de personas se ponen de acuerdo para estremecerse con algo. Esos momentos en los que tienes una especie de sentimiento oceánico, en los que la dimensión espacio desaparece y en un mismo minuto te sientes en comunión con casi toda la humanidad. Y eres consciente de toda esa energía que atraviesa tu cuerpo, de la inmensidad del tiempo, de lo fugaces que somos, de la esperanza.

Robert Davies, inglés y amante del fútbol, sabe muy bien qué significa esto. A base de re-interpretar las mejores jugadas de los Mundiales de Fútbol desde 1930 hasta el 2002, crea la serie "Epiphany", son fotografías de "stills" de esos momentos redimensionadas, pixelizadas, alteradas... que están grabadas en la memoria colectiva y con tan sólo unos pocos datos sabemos de quién se trata, cuándo fue y qué clase de jugador ha sido y clase de persona es.

Robert Davies, Maradona, Argentina vs Inglaterra, 2-1 (Cuartos de Final), 22 junio de 1986, Estadio Azteca, México D.C. De la serie "Epiphany".

6.4.12

Nelli Palomäki

Confieso que me atrae sobremanera la atmósfera intimista y desasosegante que Nelli Palomäki es capaz de transmitir en sus retratos. Maestra en crear esa mezcla ambivalente y loca entre la calma de los interiores que fotografía y la tensión en la expresión de los rostros que lo habitan.
Me encantó escucharla en esta entrevista. Es curioso ver cómo influyen los rasgos de personalidad de cada retratista en la forma de abordar sus retratos, pero eso será en otro post, no en este.

Nelli Palomaky, "Andreas" (2010)

28.3.12

Rafal Milach. Volverse a enamorar, again and again.

Descubro a Rafal Milach y me vuelvo a enamorar, intensamente, como cada día.
Fotografía la antigua Unión Soviética. La decadencia de un ex-país decadente. Vamos de cabeza al subsuelo. Sus fotografías no me hablan de desesperanza, ni siquiera de melancolía... sí de supervivencia, de dignidad y enorme espíritu de lucha.

The Black Sea Concrete, The Very Beatiful Project, Wunderland... os animo, y mucho, a que exploreis su web.

Estas fotos son de su serie "Disappearing Circus", (2005-07). Son personas que han trabajado en el circo durante décadas y que ahora están retiradas. A pie de foto explica en qué circo trabajaron, durante cuánto tiempo y de qué trabajaron...

Rafal Milach. Henryka Sawicka (67), "Disappearing Circus Series" (2005-07)

Rafal Millach, "Disappearing Circus Series", (2005-07)



15.3.12

Te puede pasar a ti


Miguel Peñalver
 La cabra tira al monte y no podía ser de otra manera, Miguel Peñalver tenía que ser el fotógrafo de las personas. Hombre de buen carácter, sin darte cuenta acabas bailando a su son y seguro que tarde o temprano terminará gustándote. Y es que la sonrisa y el "no hay problema" son las armas más poderosas que existen, no hay armamento nuclear que supere este 1+1.

Miguel busca incansable la esencia de cada escena, pero no sin una sonrisa de oreja a oreja. Este dato me lo guardo, es importante para lo que vendrá después, es decir, para lo que sea.

Dicen los fotógrafos que cualquier excusa es buena para hacer fotos, para Miguel, cualquier momento es bueno para rodearse de gente, que es lo que más le gusta. Luego llegan las fotos, una detrás de otra... Es un hombre de ni mucho, ni poco, ni bien, ni mal... de hacer las cosas con alegría, lo mejor que sepas y luego pasar a otra cosa... más gente, más sonrisas, más fotos... parar es morir...

Me he acostumbrado al apocalipsis de los telediarios. Miro impasible a todos esos que se reúnen en cumbres de luz semiazulada  y que nos resuelven la vida en un idioma que no es el nuestro. Mientras tanto nosotros intercambiamos sonrisas y lo que tenemos en las manos. A lo mejor es que va a ser así.

Esta mañana se me ha caído el iPhone al water, 0 en glamour. Todavía sigo sin echarlo de menos.

4.3.12

Retratar la infancia


Dice Ana María Matute que "la infancia es más larga que la vida". Y es que la memoria no es el mejor recurso para recordar, si lo que queremos es reproducir exactamente lo que ocurrió.

En la infancia cabe todo, lo que fuimos y lo que jamás sucedió. Es fácil idealizar la infancia y sobrevalorar la inocencia. Ponemos en nuestros hijos lo que no vemos en nosotros y ellos reciben el testigo, porque todos entendemos mil idiomas. Es una manera de reparar nuestra propia incompletud.

Infancia es un término tan ambiguo como inquietante. Cronológicamente tiene los límites más o menos definidos, los diez o doce primeros años de vida, pero esto no siempre ha sido así. Ni siquiera hoy, según dónde estemos.

¿Por qué pedimos a los niños que sonrían en las fotografías? Parece un gesto inconsciente, una forma de vehiculizarlos hacia un recuerdo de ellos mismos siendo felices, queridos, mirados y completos. ¿Pero qué es eso de "infancia feliz"?. Parece que tiene que ver más con los adultos que con los niños, con esa necesidad de dulcificar el pasado, de apaciguar a la bestia, de reconciliarnos con nosotros mismos. Es legítimo, ¿Por qué no?.

Pero hay ojos que se atreven a mirar la infancia en toda su complejidad. Filias y fobias, temores y deseos, la angustia, el terror, el terror sin nombre... Toda una legión de fotógrafos que nos llevaron directamente a revisar en nuestros archivos y quizás a mirar atrás con cierto dolor. Diane Arbus, Emmet Gowin, Lewis Hine, Helen Levitt, Ralph Eugene Meatyard, August Sander, Roger Ballen, Nelli Palomäki... Pero hoy me detengo en Ingar Krauss.

Ingar Krauss comenzó a retratar niños a raíz de mudarse a una casa a las afueras de Berlín, casi lindando con Polonia. El no-bullicio, el jardín de atrás y los niños que crecían sin ningún remedio. Parece que esto fue lo que instó a retratar la infancia, primero la más próxima (a sus hijos y sus amigos), luego la más íntima (niños de orfanatos, prisiones e instituciones estatales de la antigua Unión Soviética). Ambas infancias, la "feliz" berlinesa y el "horror" soviético, conservan esa mirada inquietante que sólo los niños saben enseñarte, si los miras entornando los ojos, justo a la altura de los suyos.

Ingar Krauss

1.3.12

Emmet Gowin

A menudo las mejores fotografías están en tu casa o muy, muy cerca de ella, en parte porque es allí donde  estás más cómodo y sabes cómo y cuándo. Hay autores que han sabido explotar su entorno al máximo y nos han dejado fotografías maravillosas: Sally Man, Julia Margaret Cameron, Catherine Opie, Ingar Krauss...

Todo el post es una excusa para subir esta foto, que me parece maravillosa. Es de Emmet Gowin (Danville, USA, 1941) y sí, gran parte de su obra es su entorno familiar más cercano. Con el paso del tiempo fue derivando a la fotografía de paisaje, especialmente a las huellas que el hombre ha ido dejando a lo largo del tiempo en su entorno, en su mayoría son fotografías aéreas.

Os dejo esta fotografía, que esconde dos o tres poemas a la vez...

Emmet Gowin, "Nancy" (Danville, Virginia, 1969)

(lástima que la imagen sea tan pequeña, porque vista en grande es bellísima)

20.2.12

Blade Runner

Esta mañana he visto Blade Runner. En realidad no le he querido dar mayor importancia... pero llevo haciendo aguas todo el día y eso ya no tiene remedio.

Fantaseo con preguntas de Rick mientras me apunta en el ojo con ese aparato futurista de los ochenta... no doy ni una, ni siquiera intento mantener la compostura, es inevitable el deshielo.

Busco una foto y me encuentro con otra que miro durante horas, es de Rinko Kawauchi, una fotógrafa japonesa de unos cuarenta años. Tiene una serie que se llama "the eyes, the ears", de 2005.


Rinko Kawauchi. Sin título, de la serie "the eyes, the ears" 2005, c-print, 100x100cm

Blade Runner y Rinko tienen un trasfondo melancólico, el motivo es la pérdida. Nunca podrás volver al segundo anterior y ni siquiera sabes si verás el siguiente. En base a esto me organizo, no nos vamos a poner dramáticos, ni eso merece la pena.

19.2.12

FLÚOR


Me suscribí hace meses, con los ojos cerrados y la recibí el viernes. Me propuse no saber nada sobre el proyecto hasta que no la tuviera en mis manos, la sorpresa ha sido sabrosísima.

La edición, el papel, la tipografía, los colores, el olor... todo me gusta... Flúor contiene literatura, fotografía, pintura, filosofía...

Confieso que soy muy fan de Rosa Olivares, la Temida. Delicioso contrapeso a la legión de normópatas del arte que hacen "porque se hace", tan efectistas como huecos de discurso, que pasan del asiento trasero al sillón del maquinista "porque yo lo valgo", me choca además, esa manera tan natural que tienen de ocupar el lugar, de autoinvestirse, de creerse a sí mismos. Confieso también que tengo un olfato especial para detectarlos a años luz. No puedo con ellos, me enfrío, me acerco y los sigo de cerca si puedo. Objeto de estudio.

Me encanta cómo escribe Rosa, es una delicia leerla en EXIT, seguirla en su tren asociativo saltando de idea en idea, de vagón en vagón. Y, en fin, FLÚOR hace honor a su elemento químico. Puede ser estrella o estrellada. Ojalá este barco que acaba de zarpar, surque todos los mares y llegue a todos los puertos habidos y por haber.

Os transcribo la presentación de la revista, que me parece preciosa:
"Hay palabras que son bonitas al margen de su significado. El porqué unas nos gustan más que otras radica sin duda en la forma de las letras, en la belleza de su sonido. Pero su significado es a veces atronador y resquebraja cualquier atracción, rompiendo la magia de las formas. Crisis, revolución, libertad, luz... ¿Cuál es la palabra más bella? Sin duda, como en el amor, la que nos hace más feliz. Sin duda, como en la vida, la que nos hace más libres, en todos los sentidos.
En tiempos cambiantes, difíciles, la inteligencia y el conocimiento pueden a llegar a sobrevivir. Sobre todo  ayudarnos a ser nosotros mismos, a conocernos mejor. Dicen que en chino no existe la palabra crisis, que su significado está entre la idea occidental de peligro y de oportunidad. FLÚOR, una bella palabra que no nos dice nada, se sitúa igualmente entre el peligro y la aventura arriesgada, como debe ser una aventura de verdad.(...)"

15.2.12

Karl Blossfeldt

En realidad Karl Blossfeldt no tenía ningún interés en ser un poeta de la imagen. Aprendía el oficio de escultor y modelador de fundición artística. Los motivos vegetales que fotografiaba le servían de pretexto para inspirarse a la hora de trabajar el metal e impartir sus clases de dibujo...

Karl me recuerda a estos actores secundarios tan buenos que se hacen imprescindibles en tu vida. Es el Edward G. Robinson de la fotografía. Se hace difícil vivir sin tener a G. Robinson en alguna circunvolución del cerebro.

Impecable en el dominio de la técnica, maestro en mostrar la simetría, la forma, la luz, el detalle, la textura... y Joseph Raven sigue contándonos más secretos de Blossfeldt y mostrándonos sus fotografías en una pantalla gigante, estoy tan a gusto que me doy hasta envidia.

Soy de esa clase de gente que ha tenido una tata de toda la vida. Mi tata no lee, pero veía la tele todos los días de cinco a ocho horas. Tiene una cultura cinematográfica vastísima, no habla inglés, pero se sabe todos los repartos de cualquier película americana, española, inglesa, francesa e italiana. Qué hubiera sido de la tata si se hubiera podido matricular en Princenton, y qué hubiera sido de Princenton. El caso es que Blossfeldt, G. Robinson, Raven y la tata están sosteniendo una red humana que nos hace a todos  indiscutiblemente mejores.

Zarpo con las naves a ritmo de maratón, no me cabe ser de otra manera.

Karl Blossfeldt

9.2.12

Contacts (William Klein)

William Klein
"¿Qué es lo que conocemos del trabajo de un fotógrafo?, ¿100 fotos..., quizás 125?. Eso ya constituye una obra. Sumado, es tan sólo un segundo. ¿Quizás 250 fotos?, esto ya sería una obra muy consecuente y no sumaría más de dos segundos".

"Tokio. En le metro a las 8 de la mañana. Utilizo exposiciones lentas, de 1/8 de segundo. Imágenes movidas, voy jugando con el azar. De repente pasa algo, para mí es una foto, para otros, no".

"Ahí están, una veintena de fotos. Un centenar de no-fotos. Algunas hojas de contactos... unos segundos"




8.2.12

Oscar Molina

El hombre del buen karma. Se mueve en otra atmósfera y hace que todo sea tan natural... tan, tan, tan como si fuera tuyo... pero la realidad es que es de él. Es su mundo, es su cosmos y tú, como mucho, puedes llegar a ser un feliz espectador, y participar en sus proyectos y sentirte parte de eso que sólo algunas personas son capaces de transmitir (y que todas tenemos) si sabemos mirar con cierta paz.

Y habló buscando preguntas, y no tanto encontrando respuestas... entiendo que cuando uno es mayor, las preguntas son las respuestas de cuando uno es joven. Yo ya soy mayor. Me importan un huevo las respuestas, porque ahora sé que cambian las preguntas a la vuelta de la esquina. No es de recibo, pero es lo que hay.

Oscar habló en otro lenguaje, quizás en un lenguaje más artístico y yo lo traducía a un lenguaje más mío. El hablaba del proceso creativo en una jerga bellísima, poética, casi tanto como su Karma, y yo lo traducía a un argot kleiniano, tan bello como la poesía. Él hablaba de que la respiración es un acto artístico en sí. Inspiras-metabolizas lo que puedes asimilar-espiras. Hay cosas que, simplemente no quedan dentro de ti, otras que, incluso te hacen mal. Yo entendía la incapacidad de tener referentes fotográficos como una forma evolutiva tan tan primitiva como la envidia. No hay envidia sana, lo siento, la envidia es el principal  elemento inhibitorio de cualquier producción creativa. La envidia y la exigencia, esa puta, que nos knokea y nos deja inside out.

Oscar hablaba de colores en una "Caja de acuarelas" en blanco y negro... todos esos colores que sólo tú puedes ver dentro de ti. Se me escapó una lágrima y seguí escuchando con gratitud...

Habló de nutrirse de referentes, de incluir en el bagaje estructural a los otros para desarrollar la propia originalidad. Porque nutrirse es estar activo, activo frente a las circunstancias de una obra de arte o cualquier otra cosa. Y también habló de "Silencio abierto", ese paréntesis acústico que sólo Oscar puede crear con él mismo. Y luego está el mercado del arte y todo lo demás...  pero párate, ¡no!, para.... ahora... sólo cuando puedas hacer esto (..........................) es cuando estarás, codo con codo con él y, entonces, podrás sentir su propia música, que si te das cuenta, no es más que la tuya.

(A Miguel Angel González Torres)

La foto que no hice

No me lo perdono, tantas cosas que toco con la punta de los dedos... bueno. Esta vez es la señora más elegante de todas las décadas. Tengo fotos de cuando ella era tan joven y yo ni había nacido... ahora es centenaria, es esa mujer centenaria que paesa por la Gran Vía en una silla de ruedas, y siempre tan tan elegante. Ella nació con ESO, que las  hace tan distintas. Ella es una ARTISTA y la mujer más bella de la ciudad... no me lo perdono. Esa es, esta noche, la foto que no hice, es esta noche... mi tortura...

Cataclismo


Esta es la web de una distribuidora de libros de fotografía en particular y arte en general.

Muy útil para el alma, EXIT es salida directa a un paraíso visual como ninguno.

7.2.12

Ursus Wherli

Qué crees que hace Ursus Wherli ¿Ordenar el desorden? o ¿desordenar el orden?... (razona tu respuesta, jaja).
Este artista-showman lo empezó "poniendo orden" al arte y continuó "ordenando" la cotidianidad. El primer proyecto se llama "Tyding up art" y el segundo, "The art of clean up". Para unos puede ser "the boy next door", otros no lo querrían de vecino ni en pintura.

Feliz cumpleaños, Mai, y ya sabes:
Tarta= bizcocho, merengue, velas, blonda, plato grande, platos pequeños y cucharillas.




3.2.12

Contacts (Henri Cartier Brésson)

"Fotografiar es combinar la emoción por un tema, el placer de la composición plástica, intuir la proporción aúrea más el inconsciente, del que no sabemos nada".

"La hoja de contactos es como el diván del psicoanalista. Todo está ahí, lo que hemos captado, los errores cometidos..."

"Una hoja de contactos no es como el borrador de un escritor. Esta llena de cosas curiosas, descubrimientos. El fotógrafo o su colaborador tiene que editarlo. Lo más corriente para la prensa y la crema para los libros y exposiciones."

"Mirar no es ver, sino penetrar. Hay rostros radiantes que impregnan toda la hoja de contactos".

James Nachtwey

James Nachtwey
Qué hizo a James Nachtwey apartarse de la crema de la civilización norteamericana. Este bostoniano, licenciado en Historia del Arte y Ciencias Políticas se apartó de la tortura de enfrentarse a una vida normal para hacerse fotógrafo de otros conflictos por fuera de sí y llevarlos a las conciencias de los lectores de prensa de la sociedad del bienestar.

Durante la guerra de Vietnam se da cuenta de la enorme escisión que había entre las imágenes del conflicto, al ras del suelo, y lo que los políticos y militares contaban que ocurría allí. Era una guerra y dos historias distintas. No se trata tanto de a quién creer, sino de denunciar la incoherencia, la deshonestidad, la falta de ética y el cinismo, sin poner palabras, con imágenes.

A partir de entonces decide hacerse fotógrafo de guerra, era fundamental formarse bien técnicamente, pero aún era más importante aprender a desarrollar una visión personal y ponerse en contacto con los propios sentimientos a través de la disciplina del objetivo.

1.2.12

La foto que no hice

Es Birdy, aunque él no lo sabe. Hoy lo he vuelto a ver y otra vez me he perdido ese retrato. No me lo perdono. #HY

31.1.12

Niagara

Una capilla con flores de plástico y moqueta roja. Un rainbow de neón medio tuerto que anuncia la entrada al Holiday Inn. Restos de nieve sucia en el aparcamiento gratuito y una luz amarilla en la puerta de cada habitación. Una cama de agua con su colcha centenaria y dos toallas en forma de love, dan la bienvenida a ese amor adolescente de tres cartas y un minuto. El escotazo de la novia y los tatuajes del novio. Una boda de nylon. Todo un #planazo.

Si me volviera a casar lo haría en esa Niagara de Alec Soth. Hoy he estado ojeando el libro y es, sencillamente, maravilloso.

Nunca digo que este cura no es mi padre, algún día habrá que renovar los votos.

Alec Soth, de la serie "Niagara"

25.1.12

La foto que no hice

Estábamos en Fortuna, un sol cegador, una cerveza con los compañeros de clase. Detrás de nosotros había una madre viejísima de sol, no tanto por el tiempo. Al lado estaba su hijo, de unos 30 años. Esas caras, esas bocas, esos ojos... que sólo un pueblo de secarral sureño puede esculpir. Me dieron ganas, pero bebían, discutían y tenían un bastón... no era el momento... o sí?...

24.1.12

No sin mi dealer


Gracias a los hongos alucinógenos he sido capaz de promocionar esta ciudad.
No. Nunca sin mi dealer.

A Carlos.

17.1.12

Youseff Nabil

Sexo, muerte y soledad son los ventrículos y aurículas que mueven el corazón de Youssef Nabil.

"La gente también parece tranquila, natural y honesta cuando cierra los ojos,... casi quieres sostenerlos en tus brazos. ¿Has visto a alguien poco natural o superficial mientras duerme?", dice Youssef.

"You´re innocent when you dream..." contesta Tom Waits.

Todo parece tan sencillo...

Youssef Nabil, "Hope to die in My Sleep", autorretrato, Vinales, 2005


A Joseph Raven.



16.1.12

Las fotos que me llevaría a La Isla

Estas son dos fotografías que, sin duda, me llevaría a una isla desierta para colgarlas en el tronco de una palmera,  justo al lado de mi hamaca.

José Rodrigo, "Niña recostada sobre perro" (1873)

Gertrude Käsebier, "Blessed Art Thou among Women" (1899)

15.1.12

Mikel Dumonceau

Llevo media hora dándole vueltas a este post, Mike. Un jardín laberíntico lleno de posibilidades, no sé por cuál puerta decidirme. Normalmente escribo sin pensar y así voy a hacer ahora.
Mikel por fuera es nuestro pequeño Mario Testino. Fotógrafo editorial en el más puro sentido de la palabra. Luz y control.

Es nuestro guardián entre todo ese centeno de posibles clientes que buscan una imagen de lo que parecen. Más luz y más control. Te recomendaría con los ojos cerrados, Mike, porque sé que sabes cuidar y te gusta hacerlo.

Determinado y silencioso. Maestro en el arte de SER sin estar. Analítico por fuera, apasionado por dentro. Las apariencias no dan cuenta de tu enorme cara B. Música de cañerías, ríete tú.

La distancia de Testino, la elegancia de Avedon y los secretos de Newton. Agitemos, Mike, esta coctelera porque suave es la noche.


Mike Dumonceau (2010)


Mike Dumonceau (2010)


Mike Dumonceau (2010)


14.1.12

No todo va a ser la ostia

Décadas de fotomontaje sin photoshop. Jerry Uelsmann (Detroit, 1934),  construye con sus fotos realidades alternas, lo que el llama "the dark side of myself". Son escenas oníricas, llenas de contenido simbólico.
De Uelsmann me gustan algunas de sus obras, pero en muchas de ellas me provoca un "efecto Paulo Coelho", de psicología barata, como de bar de barra de skay y olor a pachuli.

No todo va a la ostia.

Jerry Uelsmann, "Simbolic Mutation" (1961)

Jerry Uelsmann, "Apocalypse II" (1967)

12.1.12

Hugo Erfurth


Hugo Erfurth, "Käthe Kollwitz" (1925). Gernsheim Collection. Texas Univ., Austin.

Retrato de la artista gráfica, pintora, escritora, poetisa y pacifista alemana Käthe Kollwitz
Käthe, en su trabajo, daba una enorme importancia a las manos. Hugo las enfatizó en este magnífico retrato, que ahora está en Austin, en la Universidad de Texas. Así que, si pasáis por ahí, no dejéis de ir a mirarlo. Yo espero ir algún día... 

2.1.12

Pierre Gonnord

Si tuvieras que enviar algún cacho de tu vida a la papelera de reciclaje... ¿cuál sería?... y si tuvieras que vaciarla definitivamente... ¿la vaciarías?.

A menudo, pesa más la mirada propia que el hecho en sí.

Pierre Gonnord descubrió la fotografía de adolescente, eligió financiar su futuro estudiando economía, para luego convertirse en retratista. Llegar a B, no siempre implica salir de A.

Sus fotografías surgen de la necesidad de un encuentro, de la búsqueda del imprevisto y de la esperanza de que surja la intimidad. Tres toros tres, que cuentan por seis.

Reconoce tener una cultura más fotográfica que pictórica. Obsesivo del rostro, en la calle, en el metro, en el cine, en la literatura… Balzac, Zola, Dostoievski, Camus, Raymon Chandler, Prévert… retratistas sin cámara, haluros de tinta.

Confiar en la intuición, sumar más que restar, parar para seguir y buscar y encontrar. Así se hizo fotógrafo Pierre.

¿Influencias fotográficas? Todas. Cartier-Brésson, André Kertész, Alvarez Bravo, Brassaï, Diane Arbus, Paul Strand, Irvin Penn, Avedon, Nadar, Disfarmer, Vigilio Viéitez… para qué andarse con estrecheces…

Zurbarán, Murillo, Ribera, Ribalta, Goya, El Greco… suma y sigue…

Gonnord utiliza siempre el mismo esquema, el mismo marco, la disposición del personaje… son las constantes en su fotografía y lo hace así para que no te fijes en ellas y te adentres en la información que te ofrece su rostro, que a veces, parece un paisaje.

Hay algo de Gonnord que me hace dar un paso adelante y otro atrás. Sus retratos, técnicamente fascinantes, no puedo dejar de verlos como paisajes, surcos, valles y colinas… y ahí me quedo, en la litosfera.

No puedo dejar de ver a Pierre en cada uno de ellos, como si no existiera nadie más. Paso atrás.

La verdadera bestia es el sujeto del inconsciente, siempre va contigo… es lo más bello y horrible que he visto nunca, al mismo tiempo.

Pierre Gonnord, de la serie Regards