23.5.12

Omnívore Photo

Hay segmentos de tiempo que son de una extrañeza apasionante. Una acumulación de microazares, que te empujan hacia una especie de zona crítica, entonces la atraviesas y provocas ese encuentro. Omnívore Photo surgió así. Es un colectivo fotográfico bien consciente de que las cosas buenas hay que provocarlas.

Gustavo Alemán, Agus Bres, Blanca Galindo, Julián Garnés, Pascual Martínez y Juanan Requena hacen que Omnívore sea posible, son los catalizadores del azar que buscan historias contadas a través la fotografía.
Presentaron Omnívore en la clausura de las tertulias fotográficas de Cienojos y fue un auténtico espectáculo escucharlos contar historias, esta vez con palabras.



Si tuviera que retratar a cada uno en un instante, pues lo haría así:

De Pascual a Juanan hay todo un viaje de 40 días, son dos cerebros totalmente distintos, pero no opuestos, dos maneras de vivir rodando. Pascual es frontal, busca, encuentra, una meta, vuelve a buscar, ir más allá, otra meta y sigue, nunca de lado, mírame a los ojos, trazo la línea, llego hasta allí. Juanan es un tuit en todos los sentidos, empieza y acaba en un instante, verbal a más no poder, cabe en todas partes, pero se va de todas partes, nunca podrás agarrar un tuit, o si no, intentalo. Juanan se abre camino para llegar a ninguna meta. Juanan es así.

Julián es la colectividad, plenamente consciente de que los demás que son su propio control de calidad. Julián planta un árbol, una idea, y convoca a un colectivo y de ahí surge un diluvio de ideas. El árbol, su idea, va creciendo, la poda, la cuida con mimo y de ahí surgen todas las historias que seas capaz de imaginar cuando te enseña sus proyectos fotográficos.

Blanca y Agus son brutalmente fotográficos, me recuerdan a un trabajo de Amparo Garrido, "De lo que no puedo hablar". No hay palabras que expresen lo que gritan sus fotografías, no te molestes en buscar el área de descanso, detrás de ellas está el abismo, así, sin más.

Gustavo es la entrada y la salida de todo lo que pasa en Omnívore y en muchos lugares a la vez. Tiene un talento especial para disponer de un montón de imputs, como el pantalán de un puerto al que llegan todos los barcos. Gustavo es el hombre tranquilo, la K de la ecuación. No hay Omnívore sin Gustavo.

Y bien, esto es Omnívore Photo, que estoy segura que nos traerá muchas sorpresas con las que compartir algo tan libidinal como la fotografía.

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