26.9.12

Margaret M. De Lange y su proyecto "Daughters"

La inocencia en la infancia forma parte de la mirada del adulto. En el fondo no tiene que ver tanto con el niño. Mirar la infancia es “mirarse” atrás y el asunto es complejísimo. Volver la vista atrás pone a flor de piel toda una colección de sentimientos, del placer al dolor, la rabia, la angustia, el alivio o la tristeza… a menudo la infancia la revivimos con nuestros hijos, que sin darnos cuenta se convierten en el vehículo con el que reparamos nuestros propios desencantos, creando irremediablemente otros, que ellos remendarán en sus propios hijos. No hay infancia perfecta, nunca se cierra el círculo.

Explorar la infancia es explorar abismos y Margaret M. De Lange te deja al borde con absoluta maestría en su serie Daughters.

Margaret M. De Lange, de la serie "Daughters"




Todos tenemos nuestro Moby Dick. Esa enorme ballena blanca que perseguimos durante toda la vida, mejor no darle caza nunca, porque el deseo, como mucho, mejor tenerlo en la punta de los dedos, no lo queramos tener más cerca. No queramos.

A Emilce Dio Bleichmar

13.9.12

La fotografía también se lee


¿Quién decía eso de “no estoy solo, contengo multitudes”

Películas y series, la piel suave, el agua salada, andar descalzo, las noches al ras, la brisa en el vientre… libros y más libros, todos los que, no se cuándo, no te dio tiempo a leer. 

Y el tiempo pasa y llegan más y más personajes que vienen a quedarse para siempre. Entran, se acomodan, ocupan la infinidad, no hay estrecheces. El bueno de Trootwood, el dichoso de Vronsky, el corazón de Valjean, el maestro Yehudi te enseña a volar, Pereira sostiene los días extraños, no hay adolescencia más deliciosa y eterna que la de Holden Caufield… ¿a dónde irán a parar los patos de Central Park en pleno invierno?. 

“On Reading” es un homenaje que André Kertész dedica a la lectura en un proyecto que desarrolló durante más de medio siglo. Sus fotos reflejan la esencia de una actividad tan íntima y personal como universal, y cómo no, se materializó en un libro editado en 1971. “On Reading” es la esencia de la relación del hombre con las realidades alternativas, con el mundo imaginado, tan intangible como real. 


André Kertész, Buenos Aires

A Candida Höfer le gusta plantear su obra seriada, la tipografía es una manera de ver el mundo. Höfer cuenta la historia de la civilización en un abanico de similitudes y variaciones, espacios vacíos que, sin embargo, exhiben todo su potencial humano. Kertész es la presencia, la calidez del tacto, hay un “nosotros” que palpita en su fotografía. Candida es la presencia a través de la ausencia, el lado más humano de la matemática discreta. 
Candida Höfer,  Biblioteca del Trinity College de Dublin.




Cándida Höfer y André Kertész tienen mucho en común, te enseñan a mirar la fotografía más allá de la fotografía, a “leer” la fotografía. ¿A dónde irá a parar eso que decía Mallarmé de "todo en la tierra existe para terminar en un libro"?

12.9.12

GERMAN HEART

Mae West de Rita McBride, es una escultura de 52 metros de altura, está en Múnich y a día de hoy es la mayor obra de arte público de Europa. 

“Day After Day” (Alexander Hick, 2011) es una película documental que trata de la relación que tiene la gente de la calle con Mae West, y aquí está el milagro. Cada uno expresa su opinión, como es lógico… pero todos tienen algo en común. Mae West, ese enorme armazón de fibra de carbono, consigue poner romántico y nostálgico al corazón alemán más blindado. 

Decir que las relaciones son cosa de dos o más es una obviedad, pero saber dónde estamos posicionados en ese tándem no es tan fácil e implica una mirada generalmente templada, distanciarnos unos cuantos metros de nosotros mismos y asumir nuestra parte. No es poco. 

En un código narcisista, como en el balancín de un parque, sólo hay dos posiciones posibles. La presencia de emotividad es codificada como algo bajo, indeseable, siendo el ideal la frialdad, la total neutralidad afectiva. Pero nuestra Mae West, gris, fría y altiva, ya ocupa ese lugar y el buen alemán de a pie ha de colocarse, sin remedio, en el asiento que queda para equilibrar esa balanza. En pocos minutos el documental se convierte en una galería de vecinos románticos, emotivos, demandando afecto, demandando parterres con flores y llenos de nostalgia. Unos confiesan su deseo de pasar con el tranvía por debajo, otros buscan su utilidad en un enorme árbol de Navidad.

Decía Ray Loriga que las mujeres cuentan con sus culos, como los Estados Unidos cuentan con sus marines. No están acostumbrados a la derrota, ni las mujeres, ni los Estados Unidos. Mae West les ha cogido el sitio a los alemanes, ellos tampoco están muy acostumbrados. 

Rita McBride expone en el MACBA hasta el 24 de septiembre, donde también se proyecta "Day After Day"

Fotograma de la película "Day After Day" de Alexander Hick (2011)